

No se puede entender el caso del exfiscal de Chihuahua, César Jáuregui Moreno, sin pensar en las elecciones del 2027. De cara a la contienda que empieza en poco más de dos meses, la detención de Jáuregui, acusado por las autoridades federales de traición a la patria por el caso de los dos agentes estadounidenses de la CIA muertos en el operativo de la sierra Tarahumara, revive, más que la participación de agentes extranjeros en suelo mexicano, un enfrentamiento entre Federación y estado, es decir, Morena y PAN.
A finales del mes de abril, dos semanas después de los hechos, la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, quien durante el primer trimestre del año se encontraba entre las mandatarias de oposición peor evaluadas, se convirtió no solo en la figura más importante de su partido, sino en una especie de símbolo unísono de la oposición, bajo el argumento de que no se podía atacar a una gobernadora que combatía de manera frontal a la delincuencia, mientras Sinaloa ardía políticamente.
Maru Campos empezó a protagonizar titulares de prensa, subió notablemente en sus niveles de aprobación y recibió un respaldo social y político que jamás le hubiera llegado de no haber pasado este incidente internacional. Cambió su discurso y capitalizó la situación a tal grado, que los señalamientos a su Gobierno quedaron en segundo plano; salvo algunos pocos medios de comunicación del estado, la conversación giró en torno a su enfrentamiento con la presidenta Claudia Sheinbaum, hasta que llegó el momento electoral.
César Jáuregui también es un político conocido, con aspiraciones serias a la alcaldía de Chihuahua capital, solo que de un grupo diferente al de la gobernadora, que tiene su propio candidato, y en una mala jugada, Maru Campos no sólo permitió que su fiscalía, la estatal, acusara y detuviera en primer lugar a su exfuncionario, sino que lo dejó solo en su detención por las autoridades federales. De inmediato pasó de heroína a traidora, y se convirtió en el blanco de acusaciones de su propio partido.
En ese escenario, en el que hasta hace unos días el partido Acción Nacional parecía tener una ventaja clara en las elecciones del 2027, donde se renovarán la gubernatura y alcaldías, la mala decisión de Maru Campos ha logrado que la balanza se incline hacia el lado de los candidatos de Morena; no sé si les dé una ventaja, pero al menos disminuyó la brecha a su favor. A Cruz Pérez Cuéllar y Andrea Chávez se les han sumado varios activos del partido guinda, y a su favor juega la postura prudente de una presidenta a la que no le han bajado sus altos índices de aprobación. La muerte de dos agentes de la fiscalía de Chihuahua, al igual que la de Leiter Johnston y Dudley Black, miembros de la CIA, en un accidente de tránsito durante el operativo de desmantelamiento en la sierra Tarahumara, develó la participación de agencias norteamericanas en suelo mexicano, aunque pocos detalles han salido a la luz. Y ahora que el caso vuelve a los titulares de prensa, es más motivado por tintes políticos que judiciales. Un operativo del que la fiscalía estatal no informó a la federal, que tiene la competencia.
La detención del exfiscal Jáuregui ha movido más el tablero electoral en Chihuahua que cualquier estrategia de comunicación política. El jaque en el que se puso la gobernadora Maru Campos, al menos en las mediciones diarias, ya tiene consecuencias en su contra. Un mal cálculo la alejó de la institucionalidad de su propio Gobierno, entendiendo éste como sinónimo de gabinete, y motivó una maniobra política que la perjudicó a ella, a su partido y a la oposición en general.
La responsabilidad del exfiscal Jáuregui está por discutirse. Hasta el momento es un proceso; sin embargo, para cuando empiece a tomar forma, para bien o mal del exfuncionario, ya se habrá marcado el destino electoral del estado, y la motivación política, que pasará a segundo plano, permitirá ver con otra dimensión no solo el proceso sino la verdadera participación de sus protagonistas. En una justa dimensión, es decir, más parecida a la realidad que a las declaraciones. A todas estas, ¿y el silencio de las autoridades de Estados Unidos?
Publicado en la edición impresa 808 de Espacio 4 (27 de octubre al 9 de noviembre de 2026), página 15. Lee la edición completa en PDF.



